En exclusiva. Casa histórica vacacional con rentabilidad. Precio de venta: 215.000 euros.
Precio: 215.000 euros

La Casa está situada en el corazón del casco histórico del pueblo, en una de las etapas del camino a Finisterre, municipio declarado de interés turístico gallego y conjunto histórico-artístico.
Desde la casa, por el paseo marítimo del pueblo llegaremos a la playa que está a 500 metros.
Su restauración fue total ya que únicamente se conservaban las paredes exteriores de la vivienda. Se respetó en su rehabilitación la configuración propia de una casa de una villa marinera con sus pisos y techos de madera. En su entrada, un arco en piedra nos desvela su pasado.
En la planta baja disfrutaremos de la chimenea de leña (gratuita) en la sala de estar (amueblada con sofá cama doble) y comedor. En esta planta se encuentra la cocina completamente equipada (cafetera, tetera, batidora, tostadora, microondas, lavavajillas, horno, nevera…) y baño con ducha con luz de leds y efecto lluvia, así como secador de pelo y complementos de aseo.
En la planta alta, disponemos de una chimenea de leña y bañera antigua de patas en la propia habitación, que incluye una cama de 1.50 m. En el cuarto de baño tenemos una ducha de hidromasaje, secador de pelo y complementos de aseo también. Desde esta planta accedemos a un pequeño patio con sombrilla y muebles de exterior orientado al sur.
Ambas plantas tienen una lavandería común en un anexo al edificio, con lavadora, secadora, plancha y tabla de la plancha.
En sus instalaciones la Casa cuenta con climatización frío-calor, televisiones de pantalla plana, Wifi gratuita de alta velocidad, terraza y muebles de exterior.
A esta propiedad se le atribuye una rentabilidad del 7%.
La Casa tiene más de cuatrocientos años de antigüedad, pues consta en registros municipales anteriores al año 1.647.
Conocimiento de su historia: en el año 1.800 el rey Carlos IV concedió «patente de corso» a Ángel Escaja Bueno. Junto a él coincidieron en la misma profesión: Antonio de Leira y Castro, Pedro Lastres de Corcubión, y Meréns, José Sánchez y Pedro Díaz Porrúa de Cee, este grupo de curtidos corsarios, con su aguerrida actividad, convirtieron el puerto de Corcubión en uno de los más importantes del Atlántico en la subasta de barcos apresados a flotas enemigas y en la venta de mercancías de todo tipo. De entre todos ellos, Ángel Escaja Bueno y Antonio de Leira y Castro destacaron sobremanera por su coraje y valor en aquella olvidada guerra del corso.
Su ubicación se sitúa a 1 hora y 15 minutos de Santiago y 1 hora y 20 minutos de A Coruña